sábado, 1 de octubre de 2011

Empiezo a imaginar cómo poder parar ese reloj que no para de hacer tic-tac para poder congelar el tiempo, aquí a tu lado..


Le di mis noches y mi pan, mi angustia, mi risa, a cambio de sus besos y su prisa; con el descubrí que hay amores 
eternos.